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jueves, 14 de abril de 2011

Mujeres

Durante la Guerra de España -que no "guerra civil", por más que se empeñen algunos falsarios en denominarla así, ya que aquí combatieron "tres naciones y media" al lado de los curas y militares fascistas, como diría el Ministro Alvarez del Vayo- las mujeres republicanas tuvieron un papel esencial en la defensa de la democracia y de la libertad.
Se la jugaron muchas veces. Se la jugaron cuando en Aller varias mujeres -como Elvira Rodríguez Pulgar- se presentaron el día de las elecciones del 16 de Febrero de 1936 como interventoras del Frente Popular. Se la jugaron como Gloria Solís en la Revolución de 1934, apoyando a los mineros revolucionarios. Se la jugaron en el frente de combate como milicianas -cuando algunos "imprescindibles" tomaban el vermut en la Calle Corrida- codo a codo con los hombres, como ocurriera con Carmina Gonzalez y María Rodríguez Díaz.  Se la jugaron en los talleres de costura cosiendo ropa de invierno para los milicianos que estaban en los Puertos. En las fábricas de armas. Sembrando los campos y cuidando el ganado. En el reparto de los alimentos -escasos alimentos- que llegaban desde los comités de Abastecimiento. Como maestras bajo los bombardeos de los fascistas con los niños en las escuelas para que olvidaran que estaban guerra. En las cocinas comunitarias. En la fortificación de trincheras. En la organización municipal participando como miembros del Consejo Municipal. En el Socorro Rojo Internacional, recaudando cuanto se pudiera para aliviar el hambre y las necesidades del pueblo. Organizando las Cantinas Escolares. Y en tareas de vigilancia y seguridad en la retaguardia porque los hombres estaban en el frente de combate. Se la jugaron en Aller más de 250 mujeres que posteriormente fueron represaliadas.

Llegaron los fascistas al concejo y comenzó el aquelarre de sangre y los autos de fe. Los asesinatos, las violaciones sexuales, las torturas en las que no se libraron de amputaciones significativas, las palizas mortales, la persecución constante y la obligación de satisfacer a la bestia fascista. El aceite de ricino, el corte de pelo al cero para mayor humillación. La ruina económica arrebatando violentamente cuanto tenían  -robos de enseres y de pertenencias de la familia en que el hombre había sido asesinado o desaparecido- o la incautación aparentemente legal, los engaños y las trapacerías con un sistema de préstamos que les dejaban sin nada para sus hijos.

Los campos de concentración -en Avilés, en Soria, o en Saturrarán -donde pasaron las mayores penalidades o perdieron la vida -es el caso de Basilisa de Nembra, de 70 años, que muere en la cárcel de Soria de hambre y de frío-, o donde parían a sus hijos para ser robados, por el sacrosanto derecho de que fueran educados en la "verdadera fe y en la doctrina del buen español".

Aún queda por escribir esa parte de la represión que sufrieron las mujeres que tenían a sus hombres presos, o desaparecidos o muertos. Aquellas que tenían que pedir permiso al Jefe de Falange para poder desplazarse; aquella otra que veía cómo se morían de inanición sus hijos; aquella que tuvo que soportar la presencia de un moro en su casa "por orden de la Autoridad" -fascista, por supuesto- y encima tenía que aguantar las habladurías de beatas y católicas "bienpensantes" (en Aller estuvieron los moros hasta 1951).

Se nos van muriendo las madres y las abuelas y se llevan con ellas su memoria. Y de ese modo no quedará nada qué contar de primera mano, salvo raras excepciones. Urge que cada cual haga un archivo de la memoria de sus ancianos - de las mujeres de su familia especialmente-, pues de ese modo podremos poco a poco reconstruir toda una época en que tuvieron que vivir bajo el fascismo español. (Escrito en el 80º aniversario dela proclamación de la República Española).

sábado, 19 de marzo de 2011

El capellán de la Centuria Allerana Marcelino Ramos

Consideramos relevante esta noticia aparecida en "La Nueva España" el 13 de enero de 1937, en que se desvela la connivencia de la Iglesia Católica allerana con los falangistas que integraban la "Centuria Allerana". Sabemos que sus miembros se habían constituido en León con los evadidos de Aller, y a su cabeza se encontraba Alfonso de Lillo. También sabemos por esta noticia, que en enero están descansando en Salas, donde se homenajea a la Virgen del Viso. Falangismo y catolicismo unidos en santo oficio, gracias a la actuación del que es coadjutor de Moreda, el cura Marcelino Ramos. Este cura entrará con los fascistas el 25 de octubre de 1937, y será el gran animador de todas las entronizaciones de "Cristos" en los pueblos de Bóo, Moreda, Caborana, etc., además de oficiar misas de campaña. El día 30 de enero de 1938 llega a Bóo y monta la Junta parroquial y la junta de catequistas, así mismo "entroniza" el crucifijo en las escuelas de Bóo (LNE 3-2-1938).

La connivencia de los curas de Aller con la Falange y la sublevación militar-fascista se encuentra en otros nombres muy relevantes: Ramón Campal (con calle propia en Cabañaquinta); el cura de Nembra y Jefe de Falange Local Santos Fernández;  Constante Rodríguez, cura de Caborana; Demetrio Calvo, cura de Moreda; Camilo Fernández Rojo, cura de Soto y El Casar; Eduardo Fdez de Cabo, cura de la SHE; Manuel García, capellán de la SHE que preside en 1938 las fiesta de las Candelas en Collanzo, y preside los actos de Falange el 16 de junio de 1938; Angel Prado, cura económo de Bóo que preside la Semana Santa; Pablo Zapico, cura párroco de Collanzo... Todos ellos y algunos que no citamos, participaron activamente en la represión del fascismo en Aller.

jueves, 24 de febrero de 2011

Asesinados o muertos en combate de Nembra

Todas las persona que están aquí fueron asesinadas o murieron en combate defendiendo el régimen democrático y constitucional

· Alonso (a) Bilbao, Benjamín
· Alonso Rodríguez, Basilisa Isabel
· Bernardo Miranda, Celestino
· Fernández Fernández, Dimas
· García Fernández, Carlos-3
· García Menéndez, Avelino
· García Menéndez, Ramón Constantino
· García Velasco, Arcadio
· González Fernández, Delfino
· González Fernández, Elías
· González García, Maximiliano
· González González, Adolfo-3
· González Rodríguez, Nicolás
· Lobo Alonso, Juan Bautista
· Lobo Castañón, Jesús
· Lobo Castañón, Ramón
· Martínez Alvarez, José-3
· Martínez Pozueco, José
· Martínez Pozuelo, Angel
· Menéndez González, Daniel
· Ordóñez Alonso, Genaro
· Rodríguez Díaz, Cirilo
· Rodríguez Díez, Cirilo
· Rodríguez García, Aquilino
· Rodríguez Lobo, Belarmino
· Rodríguez Lobo, Darío
· Rodríguez Lobo, Delfino
· Rodríguez Lobo, Manuel
· Rodríguez Lobo, Rodrigo
· Rodríguez Lobo, Vicente
· Rodríguez Riesgo, Enrique
· Solís Fernández, Manuel-2
· Suárez Alonso, Rodolfo

miércoles, 9 de febrero de 2011

Nembra

En 1932 se celebraron conferencias socialistas. Los vecinos acudían a ver qué decían los que venían desde otros puntos del Concejo y de otros lugares de Asturias. Todos estaban interesados en saber. Oían a los oradores como se oye al cura -aunque luego cada cual tuviera sus propias cuitas-, y era motivo de debate y de conversación durante días aquel acto que se había celebrado en la casa del pueblo. En el Valle de Nembra (o de Río Negro), la correlación de fuerzas era muy pareja entre las derechas fascitizantes y los izquierdistas. De este Valle de Nembra salieron muchos jóvenes para ejercer el sacerdocio, y había curas fascistas como Santos Fernández (fraile, cura, y primer Jefe de Falange el 25 de septiembre de 1937, y organizador militar de la represión de los milicianos que andaban por los montes de Aller).
La cuestión estaba muy clara ideológicamente, o se estaba conmigo o contra mí decían los curas católicos, así que si eras trabajador en las minas o en el campo y no sintonizaras con el cura eras un enemigo al que había que exterminar. Pasó con motivo de la revolución de Octubre, donde los curas y los católicos se dedicaron a delatar y denunciar a mineros que sin haber cometido delito alguno habían sido hechos prisioneros por los guardias civiles  de Lisardo Doval.
 Estas fotos nos muestran a los reunidos en Nembra en un mitin socialista. (Saber quién es cada cual sería un lujo histórico).

lunes, 20 de diciembre de 2010

Los guerrilleros de Aller


En agosto de 1940 los guerrilleros de Aller suponían un problema constante para los fascistas. El Alcalde pedáneo se había quejado de que el Destacamento  abandonara el puesto de Nembra, dejándolo a a merced de las actuaciones de los guerrilleros. Al margen de la casuística y del hecho concreto, que no interesa en absoluto, salvo el temor del alcalde pedáneo a ser atacados por los guerrilleros de Aller, lo que nos muestra es que en esta fecha en el Concejo  los guerrilleros seguían actuando como en el resto de las cuencas mineras.  Este hecho ha  sido ocultado, o en el mejor de los casos ignorado, durante décadas, hasta el extremo de que después de octubre de 1937 el Concejo de Aller era una balsa de aceite en donde no había oposición armada al régimen fascista. Es muy indignante que los relatadores de la guerrilla en Asturias no hubieran tenido la decencia de dedicar al menos dos páginas -en la epopeya de la guerrilla asturiana- en sus relatos sobre los guerrilleros del valle del Nalón y del Caudal a los guerrilleros de Aller. Curiosamente, en el desprecio hacia los guerrilleros de Aller  coinciden –desgraciadamente- con el interés del Régimen Franquista, concluyendo que en Aller no existía oposición militar al fascismo y que todos los alleranos se habían doblegado  y escondido bajo la capa del Obispo y del marqués de Comillas. (En otra parte  hablaremos de los guerrilleros alleranos con nombres y apellidos, y sus acciones contra el régimen franquista). ¿A quién temía el Alcalde pedáneo de Nembra en 1940?. Apuntamos aquí algunos nombres: Los Cepedales, Etelvino Fernández, Arturo de Pumardenuño...
 

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Apoderados e Interventores en las Elecciones de Febrero de 1936 (5)

(Reitero mi petición a la población del Concejo de Aller para que complete la biografía de cada persona que aquí aparece. Qué le ocurrió durante los 15 meses del Gobierno del Frente Popular desde julio de 1936 a octubre de 1937. También qué les ocurrió a los interventores del Frente Popular –ya indico aquí que muchos fueron asesinados después del 21 de octubre de 1937 por los falangistas y militares franquistas- y cuál es su biografía). (Se publicaran en varias entradas).

viernes, 26 de noviembre de 2010

Los caciques de Aller se llamaban a sí mismos “fuerzas vivas”

(Quizás con este expresivo título querían dar a entender que todo lo demás eran “fuerzas muertas”. No deseamos hacer juegos de palabras, pero la Historia los dejó vivos durante el fascismo).

En junio de 1928 con el fin de asegurar el dominio del marqués de Comillas en el coto de Aller, y ante la pérdidas de influencia en la clase obrera, dado el combate que libraba en el Sindicato Único Minero (de tendencia comunista), las personas de derechas de toda la vida, decidieron crear un Comité De Defensa Hullero bajo el patrocinio de la SHE (Hullera Española).
El SOMA se había entregado en los brazos de Primo de Rivera, pactando directamente Manuel Llaneza con el dictador, y fue por ello el único sindicato a quien se le permitió actividad sindical. Los demás eran perseguidos sin contemplaciones. Todos los partidos y sindicatos estaban ilegalizados salvo el Partido Socialista y la UGT (el SOMA en Asturias).
No les bastaba con esto a los caciques de Aller y bajo la Alcaldía de José Hevia, que había conseguido con otros echar de la alcaldía al reformista Benjamín Bernardo (persona que no tuvo empacho en acudir al entierro del dirigente comunista José Calleja en Villamanín), constituyeron una Junta de Defensa o Comité de Defensa Hullera (que ambos nombres adoptan), para que hubiera un solo discurso de derecha fascista y corporativa, y nadie desde sentimientos “humanitarios” se apartase ni un ápice de lo que eran los intereses básicos del caciquismo allerano.
Las asociaciones que conforman el Comité de Defensa son variadas, desde la Cruz Roja –dominada por la derecha- hasta los Humanitarios. Todos ellos tuvieron un papel relevante durante la dictadura franquista, siendo los soportes sociales del fascismo allerano. El Sindicato de Labradores de El Pino (núcleo básico de los falangistas en los años posteriores con sujetos como Manuel de Lillo), el Sindicato Católico de Moreda (con otro falangista “camisa nueva” Vicente Madera, pero de trayectoria intachable para el fascismo), el Sindicato de Labradores de Nembra (dominados por el clericalismo, y luego venero de falangistas).

Los Humanitarios de Moreda siempre apostaron al caballo ganador de las derechas más recalcitrantes y reaccionarias a lo largo de su historia, jamás se sumaron a actos de solidaridad con la “clase obrera” – ni en la Huelga de 1917, ni en la huelga de 1922-, ni condenando los crímenes que se cometieron contra los trabajadores el 11 de abril de 1920, ni los apaleamientos de dirigentes obreros como Francisco Rodríguez, José Calleja, José Pérez…. Tampoco en la represión brutal que se cernió sobre los mineros en Octubre de 1934, y mucho menos durante el franquismo, siendo colaboradores necesarios del falangismo en Caborana y Moreda desde 1938.
Los representantes del caciquismo lideran este Comité de Defensa Hullero en Aller: Francisco Díaz Faes, Manuel González Fidalgo, Maximino Villa Llaneza, Antonio Barettino, Carlos Álvarez, otorgándose el pomposo título de la “fuerzas vivas” de Aller. Cuando los militares fascistas se sublevaron en julio de 1936 estos individuos conspiraban para que implantara el régimen militar y "acabar de una vez por todas con la anti-España". Tuvieron, los que estuvieron en la reunión, distinta suerte, y quienes consiguieron superar la fase del Gobierno del Frente Popular durante los 15 meses de julio de 1936 a octubre 1937 -huyendo a León con sus camaradas fascistas- volvieron para hacer de Aller un infierno de sangre y represión social.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Nembra, un valle con muchos pueblos y una juventud revolucionaria

En enero de 1932 se celebró en Nembra un acto público convocado por los jóvenes revolucionarios del Valle del Río Negro. Acudieron jóvenes -y menos jóvenes- de los pueblos del valle, y se hicieron estas fotos que salieron publicadas en una revista socialista en el año 1932.
No eran pocos, y aquí están unos cuantos. También quienes se encargaron del acto, y que pondría los pelos de punta los católicos de Nembra, pues no en vano el cura Genaro, el cura benedictino Santos Fernández, venían haciendo propaganda del "ideal católico" hasta el extremo que del Valle salieron infinidad de curas.
Importa a este autor que alguien identifique a estas personas, pues no cabe duda que algunas de ellas fueron asesinadas por los fascistas cinco años después (los cinco de Huertomuro, Rodríguez Lobo, y ahí están algunos de ellos).