Me dirijo a todos los hombres y mujeres de Aller que quieran aportar fotos, documentos, y MEMORIA, sobre los perseguidos por el fascismo.
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domingo, 25 de noviembre de 2012
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Publicacion del libro: LA REPRESION FASCISTA EN EL VALLE DE ALLER
LA MEMORIA DE LA REPRESION FASCISTA LLENÓ ALLER (ASTURIAS) El salón de actos de la “Junta de Iniciativas” de Caborana, en Aller,se quedó ayer pequeño para acoger a las más de doscientas personas que acudieron a la presentación del libro “La represión fascista en el Valle de Aller (Asturias)” escrito por el allerano Manuel Fernández Trillo y publicado por el sello editorial ”Izarren Hautsa” de la asociación vasca de victimas del régimen franquista Ahaztuak 1936-1977 / Olvidad@s 1936-1977. El evento fue presentado por el conocido Fernando Albalá de “Radio Parpayuela” y en el tomaron parte el autor Manuel Fernández Trillo, Marcelo Alvarez -en representación de la asociación Ahaztuak 1936-1977,editora del libro-, Maria Eugenia Díaz -de la ARMH de Aller- y Josefa Rodríguez, José Cordero y Ofelia Castañón, familiares de represaliados. Abrió el acto Fernando Albalá que agradeció en nombre de todas las personas presentes el trabajo “en comuña” realizado por todas las personas que a lo largo de sus ocho años de elaboración han dado como resultado una obra que “marcará un antes y un después en este concejo de Aller, porque a partir de este libro los olvidados de la Historia recuperamos un importante trozo de ella a pesar de una dictadura infame y una Transición tramposa que hasta ahora ha permitido este silencio”. Tras él sería Ofelia Castañón, familiar de represaliados, quien dio cuenta de varios retazos de su historia familiar, reflejados en las vivencias de su tía "Yina" marcada por su militancia política y social, su lucha antifascista y su posterior exilio en Venezuela, una historia que “la marcó desde niña y para siempre haciéndome más sensible a la injusticia y más consciente de la necesidad, siempre vigente, de luchar para conseguir una sociedad más justa”, algo que al igual que ella recibió “como preciado legado” de su tía "Yina" también hoy quiere legar a su hija “apoyada de forma importante por un libro imprescindible como el que hoy presentamos”. Tras su intervención el cantante Chus Pedro, ex-“Nuberu” y asistente al acto, elevaría hasta las lagrimas la emotividad latente en la sala al cantar desde el público “En el Pozu Mª Luisa”, que sería seguida por muchas de las personas asistentes. María Eugenia Díaz, en nombre de la ARMH de Aller, tomaría a continuación la palabra para resaltar “la necesidad de desarrollar un permanente y profundo trabajo de recuperación de estos cientos de historias y de otras que quizás aún esperan, porque son parte imprescindible de la Memoria Histórica de la ciudadanía de este concejo, una Memoria con nombres y hechos que determinados intereses de todos conocidos quieren seguir negándonos". Hechos como la ejecución pública por agarrotamiento en la plaza de Cabañaquinta de los tres hermanos panaderos de Cuérigo, el 10 de Diciembre de 1937, y que sería el estremecedor testimonio que un emocionado José Cordero ofrecería también desde su recuerdo de niño de once años, cuando presenció los brutales hechos, que ahora ha incluido en forma de poema en este libro y que ayer leyó en parte. No menos estremecedor sería lo relatado desde su contundente memoria por Josefa Rodríguez, la “Arlanzona”,que narraría de forma tan nítida como sobrecogedora la represión que viviría tanto su familia como otras del concejo, en unos momentos en que a diario los asesinados por los “escuadrones de la muerte” de la Falange, de algunos de cuyos criminales miembros dio valiente referencia, al igual que tantos otros familiares de represaliados cuyos testimonios se recogen en la obra. Llegados desde el Pais Vasco para esta presentación también tomaría la palabra Marcelo Alvarez, miembro de la asociación de victimas del franquismo Ahaztuak 1936-1977 (Olvidad@s 1936-1977) en cuyo sello editorial “Izarren Hautsa” se ha editado el libro. En su intervención dedicó el trabajo de colaboración y edición para este libro que desde dicha asociación han realizado “a todos los mineros que hoy, siguiendo la siempre recordada trayectoria de combate por los derechos de los trabajadores de sus abuelos y padres, se encuentran marchando hacia Madrid, encerrados en los pozos o en las movilizaciones en lucha contra los actuales planes del Capital para destruir la minería y con ella miles de puestos de trabajo”. A continuación pidió un minuto de silencio “en memoria y honor” de todas aquellas personas de las que habla el libro, mencionando de forma especial a Silvino Morán Fueyo, comandante del “Batallón 241” en el que habían luchado como milicianos muchos de los represaliados que llenan las páginas de este extenso trabajo. Alvarez terminaría su alocución remarcando que el libro presentado “no puede ser el final de nada, sino un acicate, una motivación para continuar y profundizar ese camino que con Verdad, con Justicia y con Reparación acabe con la Impunidad de los cientos, miles de crímenes que estas paginas acogen por primera vez para vergüenza de todos aquellos políticos e instituciones que han permitido y siguen permitiendo que así sea”. Manuel Fernández Trillo, cerraría el acto ofreciendo una descripción del contenido del libro y de su estructuración, así como expresando su agradecimiento a las personas que con sus testimonios y aportaciones lo han hecho posible “al haber vencido el miedo y la costumbre de aceptarlo y convertirlo en silencio impuesto por tantos años de impunidad y complicidad para con ella”
domingo, 29 de mayo de 2011
Desafectos a la Causa Nacional en Aller
Los "desafectos"eran todas aquellas personas a quienes los fascistas consideraban enemigos, aunque no excesivamente peligrosos. Los grados de desafección a la "Causa Nacional" eran varios, yendo desde el indiferente (persona a la que no se la debía de perseguir sañudamente, pero a quien habría que mantener bajo control social, y a quien no se le acpetaba en ejercicio de determinados empleos privados o públicos); otro el "desafecto", a quien habría que aplicar algunos correctivos para que se "educara" en el nuevo pensamiento del Nuevo Estado, y a quien le estaba vedado el ejercicio de todo empleo público y que en el caso que nos ocupa, se le enviaría a las unidades militares más pensosas; y el "muy desafecto", cuya enemistad con el Nuevo Régimen era total y absoluta, aunque no podían probar que fuera objeto de un Consejo de Guerra.
Consultando las listas de los reemplazos de 1937 el funcionario fascista fue clasificando como Afectos al Régimen y Desafectos a quienes llamaban a filas fueran del reemplazo que fueran, pues su participación en los campos de batalla no contaban como servicio militar para los franquistas (“quinta del biberón”). De este modo todos habrían de pasar por el tamiz del funcionario fascista -en el caso del concejo de Aller era el inefable José María Lombardia Legaspi, que ejerció como tal hasta 1972- y que clasificaba de modo arbitrario, pues su decisión dependía en muchos casos de la amistad o "favores" que tuviera con la familia del clasificado.
domingo, 24 de abril de 2011
Milicianos del Batallón 241 "Silvino Morán": muertos en combate (1)
En el concejo de Aller el mismo día que se produjo la sublevación militar-fascista en África el 17 de julio de 1936 ya sabían que los fascistas alleranos irían a destruir todo cuanto se había avanzado durante el período republicano. El sábado 18 un grupo de falangistas subieron desde Caborana a Moreda, Cabañaquinta y llegaron al camino de Pelúgano. De ahí no pasaron. La familia "Rivotas" -padre e hijos y otros republicanos- los detuvieron a escopetazo limpio, más aún cuando los falangistas que se arriesgaron a tomar por asalto el concejo -con ayuda de un maestrillo falangista de Pola de Lena- fueron heridos en la refriega y escaparon como pudieron de la inesperada resistencia en el pueblo. Contaban con que la derecha fascista de Pelúgano se les sumara para continuar su "excursión criminal" hacia el Alto Aller donde contaban con decenas de incondicionales.
Inmediatamente -el lunes 21- se constituye un Comité de Guerra y comités en todos los pueblos del concejo (salvo en Bello, pueblo derechista y reaccionario). Los alleranos deciden organizar los Comités de Vigilancia e Investigación y mantener a toda costa la tranquilidad en las poblaciones urbanas y rurales en la retaguardia. Por otro lado, cientos de alleranos coordinados por Víctor Muñiz "Riosa" se integran en el Batallón Mieres (2ª Compañía), que sería el embrión del Batallón 248 "Álvarez del Vayo".
Silvino Morán junto con los que integrarán el Batallón 241 se quedarán en el concejo para defender los puertos (San Isidro y Vegará) y así -salvo esporádicas salidas a otro frentes -como ocurrió en diciembre, febrero y septiembre de 1937- mantendrían a raya a los fascistas que procedentes de León pretendían forzar el paso por San Isidro. Este Batallón no fue derrotado, a pesar de las numerosas bajas que les ocasionaron los bombardeos y la artillería fascista durante los meses de guerra; tanto fue así que el fascista Ceano en octubre de 1937, cuando ya casi parecía todo perdido, al llegar a San Isidro se encontró con la resistencia del Batallón "Silvino Morán" y tuvo que girar hacia Caleao para unirse a las tropas fascistas que entraban por el Puerto de Ventaniella y ocupaban Tarna y Campo de Caso.
La relación de milicianos muertos del Batallón 241 corresponden a la Revista realizada el 4 de junio de 1937. Suman un total de 87, todos ellos defensores de la libertad y la legalidad estatuida. Personas que no hubieran muerto en tales condiciones si no se hubiera producido un crimen previo: la sublevación fascista. Todavía quedarían batallas en las que el Batallón dejaría casi el 50% de sus integrantes en el campo de batalla: en el Puerto de San Isidro durante el verano de 1937, en la encarnizada batalla de Peñas Blancas en la mitad de septiembre de 1937, y la resistencia a los bombardeos de los aviones alemanes e italianos en el Puerto de San Isidro durante el mes de octubre. Todavía el 15 de octubre -seis días antes de que huyeran como ratas el "Gobiernín" con Belarmino Tomás a la cabeza- Silvino Morán tiene que defender a sus tropas de graves acusaciones por parte -precisamente- de Belarmino Tomás. Este y los suyos huyeron, los milicianos del Batallón 241 quedaron en los montes de Aller donde fueron "cazados" y asesinados por las tropas fascistas (pero este es otro capítulo).
Inmediatamente -el lunes 21- se constituye un Comité de Guerra y comités en todos los pueblos del concejo (salvo en Bello, pueblo derechista y reaccionario). Los alleranos deciden organizar los Comités de Vigilancia e Investigación y mantener a toda costa la tranquilidad en las poblaciones urbanas y rurales en la retaguardia. Por otro lado, cientos de alleranos coordinados por Víctor Muñiz "Riosa" se integran en el Batallón Mieres (2ª Compañía), que sería el embrión del Batallón 248 "Álvarez del Vayo".
Silvino Morán junto con los que integrarán el Batallón 241 se quedarán en el concejo para defender los puertos (San Isidro y Vegará) y así -salvo esporádicas salidas a otro frentes -como ocurrió en diciembre, febrero y septiembre de 1937- mantendrían a raya a los fascistas que procedentes de León pretendían forzar el paso por San Isidro. Este Batallón no fue derrotado, a pesar de las numerosas bajas que les ocasionaron los bombardeos y la artillería fascista durante los meses de guerra; tanto fue así que el fascista Ceano en octubre de 1937, cuando ya casi parecía todo perdido, al llegar a San Isidro se encontró con la resistencia del Batallón "Silvino Morán" y tuvo que girar hacia Caleao para unirse a las tropas fascistas que entraban por el Puerto de Ventaniella y ocupaban Tarna y Campo de Caso.
La relación de milicianos muertos del Batallón 241 corresponden a la Revista realizada el 4 de junio de 1937. Suman un total de 87, todos ellos defensores de la libertad y la legalidad estatuida. Personas que no hubieran muerto en tales condiciones si no se hubiera producido un crimen previo: la sublevación fascista. Todavía quedarían batallas en las que el Batallón dejaría casi el 50% de sus integrantes en el campo de batalla: en el Puerto de San Isidro durante el verano de 1937, en la encarnizada batalla de Peñas Blancas en la mitad de septiembre de 1937, y la resistencia a los bombardeos de los aviones alemanes e italianos en el Puerto de San Isidro durante el mes de octubre. Todavía el 15 de octubre -seis días antes de que huyeran como ratas el "Gobiernín" con Belarmino Tomás a la cabeza- Silvino Morán tiene que defender a sus tropas de graves acusaciones por parte -precisamente- de Belarmino Tomás. Este y los suyos huyeron, los milicianos del Batallón 241 quedaron en los montes de Aller donde fueron "cazados" y asesinados por las tropas fascistas (pero este es otro capítulo).
miércoles, 20 de abril de 2011
El fascismo planificó la represión: Carabanzo
El fascismo planificó la represión con meticulosidad, desde las Instrucciones de Mola hasta las listas elaboradas pueblo a pueblo, en que colaboraban las "fuerzas vivas": el cura, el boticario, los caciques, los maestros derechistas, la Guardia Civil, los funcionarios muncipales de derechas, etc. En el Concejo de Aller también existió esa planificación previa para cuando entraran y dejar "limpia" la retaguardia, a la vez que eliminar físicamente para los 40 años próximos a toda persona que pudiera oponerse a los designios de los franquistas. "Que quede limpia España para dos generaciones", dijo el generalito. Y lo consiguieron. Todavía 35 años después de la muerte del Dictador las gentes tienen miedo a hablar abiertamente en los chigres, en la calle, incluso con los vecinos. Si hablan, lo harán siempre en voz baja y mirando hacia los lados. Pocos son los que no tienen miedo a represalias o a bochornosos comentarios de los adocenados fascistas que aún viven en el concejo. Aunque, todo hay que decirlo, ya hay menos miedo en las generaciones actuales, pero existe el inconveniente de que están sumidos en una ignorancia casi total de lo que ocurrió, incluso con sus familiares.
En agosto de 1937 se concluye la elaboración de un documento -al que llamaremos Documento para la Represión del Fascismo en Aller (DRFA)- de 72 páginas, con una introducción sobre las características del concejo y su población. Le sigue una relación de los integrantes de los Comités del Frente Popular en cada pueblo, así como sus parientes, y las propiedades que poseen. Establecen previamente responsabilidades en todos los miembros de la izquierda allerana: "y parar responder de ellas parece conveniente preparada o conocida una relación de aquellos que tienen responsabilidad civil o clase de bienes que poseen con la cuantía que se estima puedan tener cada especie de aquellos".
Así mismo una relación de todos los maestros del Frente Popular, de los funcionarios, de los comerciantes, labradores, y todos cuantos poseyeran el más mínimo bien o capital del que apropiarse en cuanto entraran, como así hicieron. Cambiaron de manos casas, prados, cuadras, ganado, y cuentas corrientes. A manos de los fascistas, "por supuesto".
No se vería libre el pueblo de Carabanzo, pues aunque perteneciera al concejo de Lena, era susceptible de ser atacado por la represión de los fascistas alleranos. Para ello confeccionaron una lista de personas de izquierda o que simpatizaban con la izquierda (con el Frente Popular), y lo pusieron a disposición de los represores a finales de agosto de 1937 (¡dos meses antes de que se derrumbara el frente militar en Asturias!).
Una pregunta queda en el aire: ¿quién o quiénes aportaron tal cantidad de datos personales, familiares, al mecanógrafo del Documento?; ¿quién estaba dentro del Ayuntamiento republicano que podía consultar los catastros y documentos de los propietarios de casas, cuadras y prados?; ¿cómo sabían cuál era el valor de cada finca de cada republicano?. ¿Cómo enviaron ese documento a los fascistas, porque evidentemente fue mecanografiado por alguien que no era del Concejo, de otro modo jamás hubiera cometido errores de bulto en los nombres de los pueblos -"Revinco", por Levinco-y de las personas? El documento parece que fue manuscrito, en donde el camuflado en el Ayuntamiento, el quintacolumnista, el traidor, iba apuntando todos los nombres, cargos, bienes y recursos, familias y parentescos. Quizás dentro unas décadas en algún archivo aparezca el Documento manuscrito, de momento disponemos de la copia del original mecanografiado.
Carabanzo
En agosto de 1937 se concluye la elaboración de un documento -al que llamaremos Documento para la Represión del Fascismo en Aller (DRFA)- de 72 páginas, con una introducción sobre las características del concejo y su población. Le sigue una relación de los integrantes de los Comités del Frente Popular en cada pueblo, así como sus parientes, y las propiedades que poseen. Establecen previamente responsabilidades en todos los miembros de la izquierda allerana: "y parar responder de ellas parece conveniente preparada o conocida una relación de aquellos que tienen responsabilidad civil o clase de bienes que poseen con la cuantía que se estima puedan tener cada especie de aquellos".
Así mismo una relación de todos los maestros del Frente Popular, de los funcionarios, de los comerciantes, labradores, y todos cuantos poseyeran el más mínimo bien o capital del que apropiarse en cuanto entraran, como así hicieron. Cambiaron de manos casas, prados, cuadras, ganado, y cuentas corrientes. A manos de los fascistas, "por supuesto".
No se vería libre el pueblo de Carabanzo, pues aunque perteneciera al concejo de Lena, era susceptible de ser atacado por la represión de los fascistas alleranos. Para ello confeccionaron una lista de personas de izquierda o que simpatizaban con la izquierda (con el Frente Popular), y lo pusieron a disposición de los represores a finales de agosto de 1937 (¡dos meses antes de que se derrumbara el frente militar en Asturias!).
Una pregunta queda en el aire: ¿quién o quiénes aportaron tal cantidad de datos personales, familiares, al mecanógrafo del Documento?; ¿quién estaba dentro del Ayuntamiento republicano que podía consultar los catastros y documentos de los propietarios de casas, cuadras y prados?; ¿cómo sabían cuál era el valor de cada finca de cada republicano?. ¿Cómo enviaron ese documento a los fascistas, porque evidentemente fue mecanografiado por alguien que no era del Concejo, de otro modo jamás hubiera cometido errores de bulto en los nombres de los pueblos -"Revinco", por Levinco-y de las personas? El documento parece que fue manuscrito, en donde el camuflado en el Ayuntamiento, el quintacolumnista, el traidor, iba apuntando todos los nombres, cargos, bienes y recursos, familias y parentescos. Quizás dentro unas décadas en algún archivo aparezca el Documento manuscrito, de momento disponemos de la copia del original mecanografiado.
Carabanzo
Asesinados y fusilados en Carabanzo por el fascismo
Por las mismas razones que en la exposición sobre Santa Cruz de Mieres -y que no repetiré aqui- mostramos una primera aproximación a la represión fascista en el pueblo de Carabanzo, tan ligado por muchos motivos al concejo de Aller. Muchas más son las personas represaliadas, que ya iremos citando.(Muerto: murió en la cárcel; Combate: en acción de guerra; asesinado: por los falangistas o tropas fascistas; Fusilado: después de un Consejo de Guerra).
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